Las exportaciones chilenas atraviesan un momento favorable, pese a un escenario internacional marcado por mayores costos logísticos, tensiones geopolíticas y el impacto del petróleo sobre la balanza comercial. De acuerdo con un análisis del Centro de Estudios Financieros de la ESE Business School de la Universidad de los Andes, los envíos nacionales han alcanzado niveles de precios que no se observaban desde hace dos décadas.
El Índice de Precios de Exportaciones Relevantes, indicador que monitorea semanalmente la evolución de una canasta de productos relevantes para el comercio exterior chileno, registró un avance anual de 34,2% en doce meses. Solo en abril, el monto total de los envíos al extranjero llegó a US$ 9.718 millones, mostrando el peso que han tenido los mejores precios de materias primas y bienes estratégicos para el país.
El estudio considera ocho productos con alta incidencia en la canasta exportadora: cobre, oro, plata, hierro, litio, molibdeno, celulosa y salmón. En conjunto, estos representan cerca del 63,9% del total de las exportaciones chilenas, por lo que su evolución resulta clave para entender el desempeño del comercio exterior.
Aunque el cobre sigue siendo el producto de mayor peso relativo dentro de la canasta, los especialistas advierten que no es el único factor detrás del buen momento exportador. También han influido de manera importante el aumento en los precios del oro y la plata, además del desempeño de productos como el litio, la celulosa y el salmón.
Según el análisis, el cobre explica una parte relevante de la variación mensual, pero no alcanza por sí solo para entender el fenómeno completo. De hecho, productos como el oro y la plata han mostrado alzas significativas durante los últimos meses, aportando fuerza adicional al resultado general.
El informe plantea que este comportamiento de precios representa una oportunidad para Chile, especialmente en un contexto en que el país busca fortalecer sus ingresos externos y compensar presiones derivadas del aumento en el costo de la energía y del transporte internacional.
Para los expertos, la evolución de este índice no solo permite medir el desempeño reciente de las exportaciones, sino que también puede funcionar como una señal anticipada sobre el ritmo de la economía. Una mejora sostenida en los precios de los productos exportados suele traducirse en mayores ingresos para el país, con efectos positivos sobre la actividad económica.
En ese sentido, el actual ciclo de precios favorables abre una ventana de oportunidad para sectores estratégicos del comercio exterior chileno. Sin embargo, el desafío estará en aprovechar este escenario con una mirada de largo plazo, diversificando la oferta exportadora y reduciendo la dependencia de un grupo acotado de productos básicos.



